Ultimamente me viene asaltando ese pensamiento absurdo. Una niña, sin problemas, sin más preocupaciones que la de todo niño. Sin responsabilidades que me cayeron del cielo (¿o del infierno?); sin estar tan metida en este mundo donde la gente lastima queriendo o sin quererlo, donde está todo cada vez más...raro. Un mundo muy loco.
Ser otra vez yo pequeñita, sin haber descubierto aún el amor y lo que duele el desamor. Sin que nadie venga a decir "vamos, ten paciencia, que no eres una niña".
Y ante cualquier problema, poder meterme entre los brazos de mis padres y llorar en paz.
Pero habría una contra: ¿volver a pasar por todo el insti otra vez?. Hmmmm................................
¶